Al sur de la Ciudad de México, un grupo de empresarios franceses interesados en invertir
en proyectos de infraestructura saboreaban sus platillos y aunque sabían que aún falta bastante tiempo para que la reforma energética sea una realidad, y que los grandes proyectos para producir energía están detenidos, alzaron sus caballitos de tequila para brindar por las próximas licitaciones que habrá en la industria eléctrica. Están dispuestos a esperar el tiempo que sea necesario para entrar al negocio.
Esa mañana habían asistido a un seminario para conocer las oportunidades para invertir en energía, en el que los directores y responsables de los proyectos de infraestructura carretera, aeroportuaria, energética y de transporte expusieron la oferta mexicana.
En el primer semestre de 20087 se asignaron los primeros proyectos para producir energía –aunque no todos han comenzado- pero habrá otras 18 licitaciones a partir de la segunda mitad del año y en 2009. Estos proyectos sumarán una capacidad de producción de 8,000 MW bajo los esquemas de Obra Pública Financiada (OPF) y Productor Externo de Energía (PEE), explicó Alberto Ramos Elorduy, subdirector de Desarrollo de Proyectos de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
El interés es mutuo pues México necesita inversión extranjera para cumplir la demanda de energía, que de 2008 a 2017 será de 24,775 MW, para lo cual se necesitarán 54,333 millones de dólares (mdd) para producirla, capital del que México no dispone pero que las trasnacionales sí, además de experiencia comprobada, misma que los participantes usaron como carta de presentación.
“Nuestros proyectos son aterrizados, concretos y van en serio”, dijo Alain Le Gourrierec, embajador de Francia en México, al participar en el seminario convocado por ProMéxico.