¿Qué tienen en común William Clinton y Marcelo Ebrard? La capacidad para ataer la atención de la comundidad internacional y obtener recursos para sus programas. A través de la fundación que lleva su nombre, Clinton ha logrado cerrar más de 580 compromisos que involucran a más de 1,000 organizaciones en 100 países, mientras que el Jefe del Gobierno capitalino convenció al propio Clinton para que lo apoyara en su plan de convertir al Distrito Federal (DF) en la ciudad "más verde" de América Latina.
Durante la Cumbre de las Grandes Ciudades sobre Cambio Climático (C40) que se realizó en Nueva York en mayo de 2007, la fundación del ex presidente de Estados Unidos otorgó al gobierno capitalino 200 millones de dólares (mdd) para los programas de ahorro energético que piensa arracar este año. La Fundación Clinton cuenta con un fondo para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) valuado en 3,000 millones de dólares (mdd).
De esta forma, el Gobierno del Distrito Federal (GDF)
se une a la Iniciativa Climática Clinton en la que ya participan 40 de las ciudades más importantes del mundo. La iniciativa consiste en que el gobierno de cada ciudad se compromete a modernizar cierto número de edificios públicos con la tecnología necesaria para reducir sus emisiones de carbón y la basura que generan, bajo un esquema similar al de los bonos de carbono (ver pág. 26). En la medida en que las ciudades ahorran energía obtienen recursos para financiar sus proyectos; es un esquema de inversión que no implica un endeudamiento.
Los socios de la iniciativa de Clinton son los bancos Deutsche Bank, ABN Amro, Citigroup, JPMorgan y UBS, quienes otorgarán 1,000 mdd cada uno, para la financiación del programa; apoyan Schneider Electric, Solar Gard, 3M y Trane, las cuatro compañías de servicios energéticos (ESCO por sus siglas en inglés) más importantes del mundo, quienes a su vez estarán a cargo de la reconversión tecnológica. La Fundación Clinton
dará asistencia técnica, apoyo financiero y un representante de tiempo completo.