En 1988 el Sistema de Bibliotecas Públicas de la capital de Utah, en los Estados Unidos, inició un plan de capitalización a 10 años para su mejoramiento. Para 1997 el Consejo Directivo de la Biblioteca centró su atención en la biblioteca principal de la ciudad, realizando un estudio de requerimiento de espacio del edificio que, para esa fecha, ya contaba con 35 años de antigüedad.
Tras considerar una amplia gama de opciones, el equipo de consultores concluyó que la solución más razonable y económicamente viable a largo plazo era construir una nueva biblioteca, de mayores dimensiones, que además proporcionara un área de estacionamiento más grande. Así, el Consejo de la Biblioteca —con el apoyo del Gobierno de Salt Lake City— inició la planificación del proyecto de la nueva sede. Finalmente, el tres de noviembre de 1998, los ciudadanos de Salt Lake City votaron a favor de la aprobación de un presupuesto de 84 millones de dólares para construir el nuevo recinto
cultural que contaría con un área de aproximadamente 20,717 m2 construidos, una gran plaza cívica y estacionamiento para 600 automóviles.
Para el diseño de la Biblioteca Pública de Salt Lake City
(BPSLC) fue elegido en 1999 el arquitecto Moshe Safdie, quien trabajó en sociedad con el despacho VCBO Architecture. Por su parte, la contratación general y la obra civil estuvieron a cargo de Big-D Corporation, mientras que la encargada de los elementos precolados de concreto para las fachadas fue la empresa mexicana Prefabricados Técnicos de la Construcción (PRETECSA) —fundada en 1968—, en decisión tomada en abril de 2001.