En los albores del siglo XXI México posee una riqueza contundente en arquitectos
talentosos
y comprometidos
, tanto con su profesión como con el momento que les ha tocado vivir. El resultado de sus desvelos son proyectos generosos y creativos, con una amplia gama de expresiones plásticas y una inagotable serie de soluciones.
Por lo anterior, en las últimas décadas este país se ha significado por un desarrollo claramente orientado y resultados plásticos reconocibles. Sin embargo, todos estos profesionales
se encuentran también enfrentados a la responsabilidad de mostrar resultados satisfactorios y que, a la vez, les permitan obtener un lugar dentro del futuro devenir de su profesión
.
Así, frente a las tendencias
que se ligan en mayor o menor grado a los presupuestos regionalistas, coexiste en la actualidad un deseo de encontrar una expresión diferenciada, inspirándose en las vanguardias internacionales. En este sentido, existe un grupo de arquitectos
con un innegable deseo de ofrecer una propuesta basada en los valores regionales, que plantean soluciones adecuadas tanto a la cultura como a las condiciones geográficas y económicas locales.