Hace más de 15 años, el Gobierno del Estado de México proyectó un complejo comercial, habitacional y de servicios en el área de Huixquilucan, plan concretado a principios de la década de los noventa, cuando fue creado el Centro Urbano Magnocentro. Al anunciar las autoridades dicho proyecto, varios desarrolladores se interesaron y comenzaron a hospedar en sus terrenos a grandes cadenas de tiendas y áreas comerciales, en especial en lo que hoy se conoce como Interlomas.
Sobre la Vía Magna, una de las principales avenidas de esta zona —que pasó en pocos años de ser habitacional a mixta—, está ubicado el Salón Terrazas Belvedere, un inmueble que se añade a las grandes cadenas comerciales que ofrecen sus servicios a los habitantes de importantes colonias como Tecamachalco, La Herradura, Bosques de las Lomas, etcétera, así como de otras más del Estado de México que cuentan con fácil acceso gracias a la autopista Chamapa-La Venta.
Inaugurado a fines del 2002, el Salón Terraza Belvedere es diseño del despacho encabezado por el arquitecto Micheas A. Vázquez y el diseñador industrial Eric López Olac —ambos egresados de la UNAM (planteles Acatlán y Aragón)—, quienes inician su colaboración en 1992 con el nombre de Arquitectura Interior. Cabe mencionar que con este proyecto la firma fue semifinalista en el Cuarto Premio Nacional de Interiorismo (ramo comercial) de la Asociación Mexicana de Diseñadores de Interiores (AMDI). El equipo, formado por profesionales de diversas ramas del diseño (arquitectónico, industrial y gráfico), confiere a sus trabajos una particular propuesta dada la pluralidad de la visión de sus integrantes, y por otro, les permite abordar integralmente las necesidades de sus clientes.
Siempre con el objetivo de presentar una imagen sólida y contemporánea, dada la población hacia quien va dirigido, el diseño del Salón Belvedere gira alrededor del concepto de una gran "terraza"; es decir, un patio agradable donde el anfitrión recibe a sus invitados en un espacio amplio, techado y libre de elementos que dividan u obstaculicen el paso y la vista, así como un lugar donde la vegetación y los materiales sean un símbolo de calidez para el fin en que fue concebido.