En marzo se adjudicó a la francesa Alstom
y la española Iberdrola la renovación de la única central nuclear mexicana, Laguna Verde. Es el primer paso para generar más electricidad a partir de la energía nuclear. Laguna Verde tendrá ahora nueva tecnología con la que su operación será más eficiente y que le permitirá, en un futuro, una mayor producción. Nuevas plantas nucleares comienzan a verse en el horizonte de la Comisión Federal de Electricidad, aunque más allá de los planes en Laguna Verde, no parece que se inicien en este sexenio.
Los ganadores de la licitación rehabilitarán y modernizarán la turbina generadora y los sistemas asociados a la generación de energía eléctrica de las dos unidades de la Central Nucleoeléctrica Laguna Verde, con el fin de aprovechar el máximo potencial del reactor actual que producirá una carga térmica mayor.
El contrato con el consorcio ganador es por 600.5 millones de dólares (mdd) en su primera etapa y 703 mdd para la segunda fase del proyecto (10% de lo que tiene asignada la CFE para todo el proceso de modernización de instalaciones eléctricas), presupuesto autorizado por el Congreso. Con esta renovación, la planta ampliará
su vida útil al menos 20 años más.
Según Alstom, especializada en equipos y servicios para generar energía y con presencia en 70 países, con la modernización de la central se podrá aprovechar la nueva carga térmica del reactor. Adecuarán los equipos de generación a esta carga térmica y se aprovechará el aumento de capacidad para actualizar o cambiar aquellos equipos que por su tiempo de operación requieran un cambio o ya sean obsoletos.